Lección Nº1
CCWEAROS.
¿Será que puedo hablarle a Claude Code desde mi reloj?
loop de tinta sin sonido · 12s
- Puerta: ¿Será que se puede?
- Diseñador dirigiendo la IA
- TypeScript + Kotlin para Wear OS
- 2026
- En producción, lo uso todos los días
La página en blanco
Antes de que esto existiera, Claude Code vivía en mi Mac y yo vivía donde estuviera pasando el resto de mi día. Cada aviso de permiso significaba volver al escritorio, leerlo y aprobar para que el trabajo pudiera seguir. Una tarde miré mi reloj y me hice la pregunta que se volvió todo este proyecto: ¿será que puedo hablarle a Claude Code desde ahí? No tenía una meta concreta ni un caso de uso escrito. Solo quería saber si se podía, así que empecé a pedirle cosas raras a la máquina para ver hasta dónde llegaba.
La pared del taller
desliza hacia el lado →

el keyframe, dibujado antes de animar

el escritorio desde donde se dirige todo esto

el aviso de permiso, en mi muñeca

la pantalla donde le hablo a Claude Code
Tres debilidades honestas
La crítica
Lo construí para un público de una sola persona. Asume mi configuración exacta, un Mac corriendo Claude Code y un reloj Wear OS en mi muñeca, y cualquiera fuera de esa combinación tiene trabajo serio por delante antes de que el puente funcione.
Dictar por voz suena muy bien hasta que dictas una ruta de archivo. El reloj destroza las palabras técnicas y la pantalla es demasiado pequeña para corregirlas, así que cualquier cosa precisa me devuelve al teclado.
Aprobar permisos desde la muñeca volvió demasiado cómodo el acto de aprobar. Hay días en que toco sí antes de terminar de leer qué estoy autorizando, y ese aviso existe justamente para que un humano lo lea.
Lo que entregué y lo que enseño
- Lanzado en 2026
- Del git init a correr en mi muñeca en 8 días
- Código abierto en github.com/caamanoluismiguel/ccwearos
- TypeScript + Kotlin para Wear OS
Lo que me enseñó esto
Seguir una pregunta sin caso de negocio produjo un producto de código abierto que uso todos los días, y la base técnica de Android que construí acá pasó directa a Lazarus 360. Eso me cambió la forma de planear: la curiosidad ahora tiene presupuesto propio, como lo tiene la capacitación. La vuelta al escritorio ya no existe, y hay tardes en que la extraño, porque ese era el momento en que leía con calma lo que estaba a punto de aprobar.